La gente teme un impacto letal de la IA en el trabajo
De acuerdo con un informe de Pew Research, la gente teme que la IA se traduzca en menos puestos de trabajo y en un aumento de la brecha entre ricos y pobres.
En un momento en el que la narrativa apocalíptica sobra la IA está en primerísio plano (y parece haber más razones que nunca para espantarse ante el avance de esta tecnología) ha visto la luz un informe global que viene a respaldar hasta cierto punto esa narrativa. El estudio, llevado a cabo por Pew Research en 37 países diferentes, pulsa la opinión de 42.151 personas sobre el impacto de la IA en el trabajo y en la vida general (y su opinión no es precisamente benigna).
Por lo pronto la gente contempla en términos generales la IA como una amenaza potencialmente muy grave para el empleo. En 34 de los 37 países analizados en su informe por Pew Research la gente está más predispuesta a creer que en los próximos 20 años la IA destruirá más empleos de los que sea capaz de crear.
La zozobra ante una eventual destrucción de trabajos por parte de la IA es particularmente acendrada en países ricos como Australia (76%), Corea del Sur (76%) y Estados Unidos (71%). En España el porcentaje de quienes creen que la IA se traducirá en menos empleos es del 54%, mientras que el 17% considera que esta tecnología no impactará demasiado en el volumen de puestos de trabajo y el 9% aventura que creará más empleos. No obstante, el 20% admite no tener certeza sobre el impacto real de la IA en el mercado laboral.
La IA podría tener un impacto corrosivo en el mercado laboral y ensanchar además la brecha entre ricos y pobres
Por otra parte, la gente parece mostrar asimismo mayor predisposición a creer que la IA contribuirá a incrementar la brecha entre ricos y pobre. Esta creencia goza de especial predicamento entre los ciudadanos de países ricos cuyas ideas políticas están escoradas hacia la izquierda.
Más allá de la orientación política, la edad impacta igualmente en la manera (más y menos alarmante) en que la gente contempla la IA. Y las personas de más edad están más preocupadas en términos generales por el impacto de la IA en su vida cotidiana que los más jovénes.
Los jóvenes adultos de entre 18 y 34 años son los más proclives a dar cuenta de sentimientos encontrados en relación con la IA y en la forma que está tecnología contribuirá a dar forma al mundo que hereden de las generaciones precedentes.
En países como Suecia, Polonia, Japón, Australia, Brasil y Estados Unidos la preocupación entre los más jóvenes ha pegado notablemente el estirón en el transcurso del último año. De hecho, en Estados Unidos y en Suecia los grupos demográficos más jóvenes dan cuenta de un mayor desasosiego que las personas de más edad en relación con la pérdida de puestos de trabajo y el aumento de la desigualdad que podría traer consigo laa IA.
Así y todo, y pese a que la investigación de Pew Research pone en evidencia que existe a todas luces cierta inquietud por los posibles efectos adversos de la IA, esta tecnología no despierta única y exclusivamente sentimientos negativos entre los ciudadanos. Y a pesar de los temores que brotan de la IA (desde el punto vista económico en particular), el 41% de los personas entrevistadas por Pew Research a lo largo y ancho de todo el globo dicen sentirse preocupadas y emocionadas a partes iguales por la presencia al alza de la IA en su vida cotidiana. En España en particular este porcentaje es del 44%, mientras que el 39% de la gente dice estar más preocupada que emocionada por la influencia de la IA en su vida cotidiana y el 16% asegura estar más emocionada que preocupada.

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